
A lo largo de los años se ha ido utilizando como base central de la enseñanza escolar el método de clase magistral para educar a los niños y niñas pertenecientes al conjunto de la escuela, la consecuencia es un aprendizaje totalmente memorístico que hace que los alumnos aprendan contenidos mediante la repetición de unos conceptos. El protagonista de la enseñanza en el método de educación formal, es el libro, una herramienta que se ha señalado como la principal fuente de conocimiento de la escuela, mientras que el papel del maestro en el aula ha sido (y aún es) de guía y referencia.
Así como la sociedad va cambiando a lo largo de los años, debería cambiar también el método de enseñanza en la escuela, se trata de utilizar métodos que acerquen al alumno a una sociedad en la que va a tener que cooperar con otros y tener unos conocimientos para poder desenvolverse en ella. No simplemente de unos contenidos teóricos. Estamos hablando de un aprendizaje mediante experiencia, un aprendizaje en el que se impulse al alumno o alumna hacia la realización de prácticas de aprendizaje.
Esto tan solo es la punta del iceberg de los cambios que se de deberían realizar en la escuela para que ofreciese al alumno el desarrollo de unas competencias de real importancia para lo que será su vida inmerso en una sociedad como es esta de la que forma parte.