domingo, 12 de mayo de 2013

El reflejo de un profesor motivado

"Si conseguís cambiar el clima de vuestra clase; si dejáis que se desarrolle la libre actividad, si sabéis calentar un poco los corazones con un rayo de luz que suscite la esperanza y la confianza, superaréis el trabajo de soldado y vuestro trabajo rendirá al ciento por ciento. No podéis preparar a vuestros alumnos para que construyan el mundo de sus sueños si vosotros no creéis en esos sueños; no podéis prepararlos para la vida si no creéis en ella; no podéis mostrar el camino si os habéis sentado, cansados y desalentados en la encrucijada de los caminos" Freinet

Acabar con la figura del profesor que explica y el alumno atentamente obedece es lo que propone Freinet, al igual, que fomentar la libre actividad en la que el alumno puede interactuar con el profesor y con otros compañeros con total libertad. 
Suscita abrir campos nuevos y sobre todo motivar al alumno haciendo que se sienta activo y feliz, a la vez que cercano al profesor. Pero lo más importante de la cita de Freinet, es que el profesor no puede "contagiar" al alumnado, motivarlo y activar el ansia de aprender y poder adquirir conocimientos, así como "modos de ser persona" si él mismo no cree en ello y se muestra cansado y desalentado.
Esto se podría relacionar con la famosa frase de Kant "Es más importante lo que el maestro es que lo que enseña".


Solo si el profesor es capaz de sentir lo que imparte, la educación no sera algo meramente teórico, sino que llegará a ahondar en el alumno de manera que él mismo continúe su labor de aprendizaje aún cuando el profesor no esté presente.
De este modo se habría logrado el objetivo más alto de la educación: enseñar a los alumnos a continuar educándose cuando su "educación académica" haya concluido.

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